Mujer frente a un espejo, luz suave y tonos crema
Límites

¿Por qué me cuesta poner límites aunque sé que los necesito?

Sabes que necesitas decir que no. Lo piensas, lo ensayas mentalmente y, cuando llega el momento, terminas diciendo que sí.

Después aparece el enfado contigo misma, el cansancio o la sensación de haber vuelto a hacer lo mismo.

Poner límites puede ser difícil especialmente cuando durante mucho tiempo has asociado el cuidado de los demás con tu propio valor.

Por qué un límite puede activar culpa

Si has aprendido a evitar conflictos, complacer, anticiparte a las necesidades ajenas o sentir que debes ser "la buena", un límite puede sentirse como una amenaza.

Pero sentir culpa no significa necesariamente que estés haciendo algo malo. A veces significa que estás haciendo algo nuevo.

Un límite no necesita una larga defensa

Un límite puede ser sencillo:

  • "No puedo hacerlo."
  • "No quiero participar en esto."
  • "Necesito pensarlo antes de responder."
  • "Esta forma de hablarme no me resulta aceptable."
  • "Hoy necesito descansar."

Explicar demasiado puede convertirse en otra forma de pedir permiso para cuidar de ti.

Límite, control y rechazo no son lo mismo

Poner un límite habla de lo que tú puedes aceptar, hacer o sostener. No significa controlar la conducta de otra persona.

Tampoco garantiza que la otra persona lo entienda. Un límite saludable incluye aceptar que alguien puede molestarse y, aun así, mantener una decisión coherente contigo.

Practicar un límite pequeño

Empieza por una situación cotidiana de bajo riesgo.

  • Antes de responder, date unos segundos.
  • Pregúntate qué quieres realmente.
  • Responde con una frase clara.
  • Observa la emoción que aparece después sin utilizarla automáticamente como señal de que te has equivocado.

La confianza en ti también se construye así: comprobando que puedes escucharte y sostener tus decisiones.

Elegirte no significa dejar de querer

Los límites no están para levantar muros. Están para que una relación pueda existir sin que tú tengas que desaparecer dentro de ella.

Comprender qué ocurre cuando dices que no, qué miedo aparece y qué necesitas para empezar a relacionarte contigo desde mayor respeto.